Wednesday, 17 June 2009

Especiales: Sobre series, actrices y demás (desde Kristen Stewart)

Mientras sigo estudiando para materias varias, me planteo varias cosas que, si bien no son de suma importancia, vienen dando vueltas en mi cabeza hace un tiempo. Desde que comencé el blog que quiero hacer un posteo sobre series de televisión, pero nunca se me ocurre bien por donde encararlo. Dicho esto, mando al frente a Joaquín Urdinez que hace tiempo que promete un escrito del estilo, y que ya les traeremos algún día.

Justamente, el plan de Urdinez es en primer lugar escribir acerca de la serie televisiva adolescente de la década por excelencia; la (actualmente) sumamente copiada e insuperable “The O.C”. Yo no pienso arruinarle la idea y no voy a hacer en este momento una descripción o defensa de la calidad de la serie creada por Josh Schwartz, quien en este momento se encuentra repitiendo la fórmula del éxito con la muy buena y adictiva “Gossip Girl”. Quisiera, entonces, nada más, acercar el tema de las series desde el lado de lo que estamos viendo esta semana y que tiene que ver con una actriz joven. A partir de este momento, una serie de pensamientos y reflexiones se verán conjugadas en un texto que está siendo escrito sin diagramación previa. Esperemos que funcione.

Kristen Stewart, de 19 años, acaba de entregar la mejor actuación de su corta carrera en “Adventureland”, film que critiqué hace unos días; aunque yo soy bastante fan de su trabajo en “In the land of women”, que también vimos la última vez. El mencionado film me viene como anillo al dedo, debido a la presencia de Adam Brody, rompecorazones de “The O.C” (su papel era el de Seth Cohen) que todavía no encuentra un lugar en la industria cinematográfica. ¿Por qué pasa esto?

Veámoslo del otro lado. ¿Cuán importante es para un actor el trabajo en el cine? Si lo pensamos desde el lado de, por ejemplo, Julia Louis Dreyfus, quien luego de “Saturday Night Live” y el éxito mundial de “Seinfeld” esperó bastante para recién ahora repetir suceso con la serie “New Adventures of Old Christine”, podríamos concluir que poco y nada. Con Jerry Seinfeld pasa lo mismo: sus créditos cinematográficos incluyen menos de cinco títulos, con la inclusión de, al igual que Dreyfus, la voz para un personaje de animación.


Entonces… ¿Estos actores son conformistas? ¿Son defensores de sus capacidades cómicas y concientes de que no hubieran podido hacer en sus vidas mucho más? ¿Fracasados constantes en intentos de hacer cine? No lo sabemos. Igualmente, los ejemplos que doy vienen de otro tiempo, de un tiempo donde la TV ocasionaba una revolución tan aplastante que quizá quedarse “estaba bueno”.

Si vamos a algo más reciente, es fundamental analizar el suceso de “Friends”. Todos buenos actores, todos cómicos y unidos, exitosos. Todos, excepto Jennifer Aniston y David Schwimmer, volvieron a la televisión luego de finalizada la serie y de una difícil inserción en la pantalla grande. Lo de Aniston es claro y es merecido, lo de Schwimmer tiene que ver con una lucha diaria entre la dirección y la actuación independiente que tiene mucho mérito. Luego, lo de Matt LeBlanc es vergonzoso, pues debió volver a la televisión interpretando el mismo papel que le dio la vida, en una serie llamada “Joey”. Se hace evidente, viendo las filmografías, que todos los actores intentaron ganarse un lugar en el cine, con resultados dispares sin duda. Lo de Lisa Kudrow y su regreso fue lo más inteligente, con una serie irónicamente llamada “The Comeback” que no tuvo éxito suficiente. La bella Courtney Cox, por otro lado, obviando el éxito de “Scream”, participó más que nada en films que tuvo que producir, la mitad de ellos dirigidos por su marido David Arquette. Recién hace un año volvió a la TV con “Dirt”, una candente serie que también produce. Quizá el verdadero punto medio sea Matthew Perry, quien produjo poco y nada y se intercambió entre películas regulares en cine, apariciones cortas en TV y algunas películas para televisión que, según he escuchado, son memorables gracias a él. Finalmente, volvió a la TV hace pocos años con una gran serie: “Studio 60 on the Sunset Strip”, cuya continuidad ahora está en duda.

No es mi intención desmerecer a los actores que se hacen en series de televisión, y mucho menos a las series. De hecho, es muy común ver hoy en día actores consagrados que deciden ‘sentar cabeza’ (por así decirlo) en la televisión. Si bien siguen trabajando en cine, ya se ven muy afectados por su papel de todas las semanas en la tele. En la mayoría de estos casos, los actores funcionan como productores ejecutivos de los programas: se la juegan, digamos. Y esto es porque la tele es hoy un lugar cómodo para trabajar, estable y rentable a la vez. El ejemplo más representativo es el de Kiefer Sutherland, que produce y protagoniza la fantástica “24”, seguido de cerca por Gary Sinise, que desde que comenzó a trabajar en “CSI: New York” no ha vuelto a protagonizar una película.

Sin embargo, puede verse que los actores mencionados no entrarían en lo que hoy llamamos “actores jóvenes”. En una analogía que no sonará bien, podría verse a la industria cinematográfica como un matadero que, sin piedad ni diferenciación, corta y separa a las estrellas televisivas, vacas de algún modo encerradas en el enorme corral que representaría la serie televisiva: un apacible y seguro lugar hasta un punto. Kristen Stewart es un caso especial –y no por eso menor- pues su carrera comenzó directamente en el cine. Ella es una privilegiada que no debe mirar hacia otro lugar que no sea adelante (si en estas suposiciones, las series significaran una regresión).

Pero hay cientos, miles de actores y actrices que hoy dedican su vida a una serie de televisión y que el día de mañana… ¿El día de mañana qué? Benjamin McKenzie, protagonista absoluto de “The O.C”, probó suerte con un adorable papel en la cinta independiente “Junebug” y otro menor en “88 Minutos”. Ya está de vuelta en la pantalla chica con la recién estrenada “Southland”. Vuelta al caso de Adam Brody, su compañero y co-protagonista de Stewart en “In the land of women”. Ese es el mejor papel que ha conseguido desde que terminó la serie, además de la ayuda del director Doug Liman que le facilitó un mínimo rol en “Mr. & Mrs. Smith”. Una vez más, tanto Brody como McKenzie están por los 30 años, y puede que no se aplique tanto. Pero McKenzie nació como actor en la serie.

Lo mismo le ocurrió a la hermosa Rachel Bilson, que es algunos años más joven y no había hecho nada en su vida hasta convertirse en Summer Roberts. Doug Liman también le dio una mano con un co-protagónico en “Jumper”, pero fue ella quien se ganó el papel de Kim en la remake americana de “El último beso” y es ella quien ahora la sigue peleando. En cuanto a Mischa Barton, quien dejó a la serie ‘en pelotas’ con su sorpresivo abandono, tuvo tres años de participaciones en películas de las que no se supo nada. Parece que se equivocó de decisión, pues en este momento se encuentra filmando nueva serie: “The Beautiful Life”, creada por… Ashton Kutcher.

Me preocupa, o más que nada me interesa esta situación, justamente porque el interés por el actor joven hacia el cine está; pero como estoy planteando, hay que ver cómo lo recibe la industria y, esto es lo más importante, cómo responde al recibimiento el actor. Son también cientos, miles de casos los de jóvenes que luego de un éxito televisivo o cinematográfico, tiraron su vida a la basura. Actrices como Madeline Zima(izquierda), de la espectacular “Californication”, Lucy Hale de “Privileged”, la despampanante Blake Lively de “Gossip Girl” o Jessica Stroup (derecha) de la nueva “90210” tienen ya completadas una o dos películas para este año (Stroup casualmente protagoniza una junto a Mischa Barton y Matt Long, actor joven que desapareció del mapa luego de sorprender en la serie “Jack & Bobby”). Mujeres cuyas edades van desde los 20 a los 25 años, está en ustedes verlas trabajar en sus respectivos programas. Yo les aseguro que son todas actrices muy intuitivas, naturales, con mucha chispa (como dicen a veces). También lo era Hilary Duff en “Lizzie McGuire”, y hoy combina exitosamente una carrera cinematográfica y artística, por poner un ejemplo familiar. Parece que a ella la industria la recibió bien y se supo comportar.

Dejo afuera a una generación de actrices más de estas últimas edades que, como Stewart, cobraron vida en la pantalla grande, entonces el caso no es el mismo. Hablo de Keira Knightley, Dominique Swain, Scarlett Johansson, Erica Christensen, Zooey Deschanel, Emily Blunt, hasta Christina Ricci o la preciosa Anna Paquin. Actrices geniales que, además (a excepción de Paquin; no sé por qué y espero que no dure mucho), no se han instalado en la televisión de ninguna manera o forma.

A los hombres no me he referido, con las excepciones mencionadas, porque es más complicado. No parecen tan determinados como las mujeres en cuanto a “jugársela” para ir hacia la industria y ese tipo de cosas. Es más, muy pocos realizan el cambio y se quedan congelados en la tele o simplemente desaparecen; y la mayoría de los geniales intérpretes jóvenes (al menos hoy en día y como debería ser) nacen en el cine, en películas: Emile Hirsch(derecha), Paul Dano, Anton Yelchin (de generación más cercana a la de Kristen Stewart). En todo caso, rescato a Hunter Parrish (izquierda) de lo que es quizá la mejor serie de TV actual, “Weeds”, y sus participaciones paralelas e importantes en cine desde que está en la tele. Pero algún otro día hablaremos bien de los actores masculinos jóvenes, y de más series, y de otras cosas.

Esto en principio era sobre Kristen Stewart, ¿no?

Saludos Sospechosos!!

8 comments:

Dr. Quatermass said...

No perdáis el tiempo viendo series hombre, con la cantidad de cine presente y pasado que hay por descubrir ¿quien necesita de estos seriales?.

Saludos!

ElChapa said...

Quatermass: Es cierto lo que decís, aunque yo me dediqué específicamente a la consecuencia en el trabajo en cine! Porque cine seguirá habiendo, y grandes aportes podrían venir de gente originada en televisión, si las cosas no salen mal. A eso hay que darle un poco de mérito!

Popurrí said...

¡Yo necesito de estos seriales! Las series no son una pérdida de tiempo. A veces son como una película larguísima que realmente vale la pena ver.
Me gustó el análisis pero es furstrante ver el fracaso de ciertos actos pos-serie.

Joa Urdinez said...

Querido amigo, cuando menos se los espere tendrá mi esperado posteo!
Disiento profundamente con el Dr quatermass, no veo la relación entre cine/series.Si fuera como él dice tampoco habría que perder tiempo mirando películas, con la cantidad de libros excelentes que hay por descubrir...
Abrazos

ElChapa said...

Urdinez: Ya te estaba esperando! Sin tu comentario no podía volver a postear, jajaaj

Gracias por el comentario y la defensa a las series ;) Que andes bien y la Changuira's Ranch está a tu espera!

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Me encantan todas estas series son mis favoritas no me las pierdo

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