Monday, 7 September 2009

El secreto de Juan José, reivindicandosé

Tuve la suerte de ver “El secreto de sus ojos” dos días después de su estreno. Sábado a la tarde, en el Atlas de Santa Fe y a sala llena, la gente estalló en aplausos cuando terminó el film. Ahora varias semanas después, y con la recaudación por los cielos, la última obra de Juan José Campanella se perfila como el film nacional más importante del año. Que sea el más importante no necesariamente quiere decir que sea el mejor. Sin ir más lejos, “La sangre brota” (aquí mi crítica/análisis) pasó desapercibida y poco apreciada por las salas, y se comenta que “Una semana solos” es muy buena.

Aún así, “El secreto de sus ojos” es la más importante. Yo llegué a casa luego de verla y escribí la crítica que leerán más abajo. Siempre es bueno anticiparse al fenómeno porque después lo que uno escribió sin ser influenciado puede guardar alguna pizca de originalidad. Claro que mi crítica no contiene nada del otro mundo ni nada que no se pueda comentar de la película –bueno o malo–, aunque podría decirse que si guarda cierta mesura a la hora de hablar de un importante film nacional. Se debe tratar a todos los films por iguales, pero cuando ocurre un fenómeno se hace difícil. Es por eso que, como recién escribí, es preferible anticiparse al fenómeno.

Fenómeno que todavía sigue, claro está. Sin ir más lejos, el viernes pasado El Amante sacó su número de este mes con una foto de la película en una de las tapas, y el número contiene seis artículos dedicados al film. En blogs de nuestra joven comunidad ‘crítica’, Mariano Masci generó una gran polémica con un entusiasta 10, y Johan S. Schaermann redactó una impecable reseña en la que también calificó al film con un 10. Además, tenemos la siempre confiable crítica de Damián de “Ojo al parche”. Por otro lado, en sitios de críticos, diarios y demás medios se discutió mucho por varias razones: ideología, manejo de los géneros, del tiempo, actuaciones...reivindicación.

A diferencia de lo que vimos la última vez, este es un caso más complicado, quizá más cerrado. Campanella siempre fue un suceso de taquilla, un éxito de público. Yo hoy me arriesgo porque no es lo mismo el tándem crítica-público-premios aquí que en Hollywood. De los premios ni hablemos; basta con ver los ganadores de los últimos Cóndor. Y no es porque escriba crítica ni por faltarle el respeto al público, pero en este país lo que más trata con respeto al Cine Argentino es la crítica (paréntesis muy corto: de este modo podríamos tomar la propaganda de Coca-Cola con su “necesitamos menos críticos” como un “necesitamos menos cine nacional” y más “blockbuster”) . No sé si merece ser tratado con respeto, pero siempre supe que hay otro cine que no tiene afiches pegados por toda la ciudad como “El secreto de sus ojos” o “Las viudas de los jueves”. La crítica se encargó de construir ese cine, diagramándolo, desplegando a sus representantes y apoyándolos desde lo escrito. Es más, hasta creo que ese cine (el Nuevo Cine, lo supieron llamar algunos) se refugió un poco en la crítica también. ¿Y qué iban a hacer? Cuando alguien entiende el arte de uno, uno acude a ese alguien. Ezequiel Acuña hizo “Nadar Solo” y se la mandó a Gustavo Noriega por correo para que la viera.


Y entonces apareció Campanella. Fue motivo de celebraciones pero más que nada de enojos. Nadie pudo negar que Campanella era un tipo que entendía el cine, que sabía fabricarlo (es importante el verbo ‘fabricar’, ya que el director se caracteriza por una cursilería y un exceso de emotividad que son puestos a propósito en ridículo por su último film, sin que el mismo se libere de ellos por completo...los viejos hábitos no mueren) y volverlo popular de una manera bastante digna. Aún así se le dio con un caño por mucho tiempo, y él se la bancó. Bueno, si hablamos en serio no tenía porque llorar si se llenó de plata. A mí personalmente me gustan todos sus films (“Luna de Avellaneda” es el peor, si hay que elegir uno), pero “El secreto de sus ojos” me impactó. Algo de esto está en mi crítica, y en todas las de todas, pero no cabe duda de que es su mejor película.

La reivindicación, créanlo, es total. Con la crítica se reivindica, obteniendo una atención y respeto que no había logrado, siendo el centro de atención en todos los sectores; con el público se reencuentra, y trae la esperanza de que el público pueda reivindicarse con todo el cine nacional que se esparce por el país y sus alrededores; y con los premios ya se va a encontrar. “Directo al Oscar”, se escucha retumbar en las paredes.

La crítica de “El secreto de sus ojos”, a continuación.

“El secreto de sus ojos”

En mi país, Juan José Campanella es sinónimo de ‘cine del más alto orden’. El director trabaja en Estados Unidos y de vez en cuando trae una nueva película. Sabemos, dramáticamente, lo que veremos: Ricardo Darín en un rol importante, mucho sentimentalismo, referencias al pasado del país, una historia de amor. Y técnicamente, si es del más alto orden, no habrá quejas.

“El secreto de sus ojos" cuenta la historia de Benjamín Espósito (Darín) y su necesidad de contar la historia de un caso que no se resolvió por completo 25 años atrás; un caso que tuvo un impacto importante en su vida. Una mujer violada y asesinada y su marido de apellido Morales (Pablo Rago) que todos los días iba a todas las estaciones de tren de Buenos Aires para ver si encontraba al asesino. “Tenés que ver sus ojos; están en un estado de amor puro”, Benjamín profesa en frente de Irene Hastings (Soledad Villamil); su jefa y la mujer que ama.

Hay cosas que no olvidamos nunca, Campanella lo sabe bien, y esa podría ser la declaración más importante del film. Del director esperamos una historia de amor que crece con los años, como vimos con Darín y Villamil en “El mismo amor, la misma lluvia” (aquí hay una breve mención); esperamos personajes con fantasmas interiores, cosas que esconder y cosas de las que aferrarse; esperamos un dominio total del lenguaje del ambiente dramático primordial (en “El mismo amor...” era el staff de una revista, en “Luna de Avellaneda” el club del barrio), un conocimiento de las costumbres y un modo de hablar de los personajes que hace a la comedia cotidiana, del día a día, que Campanella sabe crear muy bien. En este aspecto, el casting de Guillermo Francella como Pablo Sandoval es crucial. Tomando el lugar del papel del mejor amigo siempre a cargo de Eduardo Blanco, el comediante interpreta a un borracho con mucho respeto por la amistad. Su cambio de look, la naturalidad medida de su composición y como la enaltece con toques cómicos hacen a una de las mejores actuaciones del año.

Eso es más o menos todo lo que podemos esperar. El hecho es que “El secreto de sus ojos” es una muy buena película porque hay que cosas que no vemos venir. El film contiene un tratamiento de la investigación policial que no se ha visto en nuestro cine en años. En su película más arriesgada, Campanella coquetea con el thriller, el misterio y la acción real (cámara en mano incluida); logra verdadera tensión y una secuencia en un estadio de fútbol es el mejor ejemplo de esto. Entiende cuando se requiere silencio y cuando la soledad de los personajes –cada uno de ellos con un rico, misterioso y privado mundo interior– debe verse por completo. Es bastante vergonzoso de hecho, porque Darín como director trató de lograr algo parecido con “La señal” (aquí mi crítica). Aunque es obvio que Campanella no tomó inspiración de aquel film, todo lo que salió mal allí puede verse aquí, mejorado. Y eso que Soledad Villamil no es ninguna ‘femme fatale’. Tomo un riesgo, sin embargo, y los desafío a decirme si la película hacia la recta final, por el parecido de imagen y maquillaje, y la disposición de imágenes y de la voz en off, no toma inspiración directa de “El gran truco” (aquí mi crítica) de Chris Nolan. La está citando de alguna manera, al menos.

Es muy conmovedor ver actuaciones excelentes de reconocidos actores. Los hemos visto en la pantalla tantas veces, sabemos lo que hacen, los admiramos y los respetamos y, como con Campanella, tendemos a saber qué esperar. Sin embargo, a veces nos quitan el aliento con cada expresión en cada fotograma, con cada palabra en cada conversación. Estoy tratando de explicarles el sentimiento de lo que Villamil y Darín hacen en este film: es encantador y contagioso, puramente humano (como ocurrió en “El mismo amor...”), pero al mismo tiempo conmovedor, simplemente porque no son actores no profesionales que encajan en el look del film, o actores jóvenes con caras expresivas, o recién llegados que nos vuelan la cabeza: son Ricardo Darín y Soledad Villamil. Campanella tiene mucho que ver con esto, porque sabe cómo hacerlos trabajar juntos y hizo un esfuerzo para que no repitieran lo que nos habían dado en el otro film que tanto mencioné.

El hecho de que Fernando Castets no haya escrito el film nos llama la atención, dado que es un usual y clásico colaborador de Campanella. El guión fue escrito por el director y Eduardo Sacheri, basándose en una novela del último. También nos llama la atención que el mismo Campanella haya editado la película. Es esto ‘cine del más alto orden’? Ya lo creo, en nuestro país, y hablando de algo que pueda ser comercialmente exitoso también. Es la única película vista por mucha gente que puede llegar a generar interés en revisar el trabajo previo del director y, quien sabe, quizá otras piezas nacionales.

---8,5/10 (casi el 9 de Tote, aproximen)

7 comments:

Pablo Martinez said...

Fuck! yo no la vi todavia, nose que mas hacer para verla... aca no se estreno en mi provincia :(

Un abrazo amigo!! nueva critica: Inglorious Bastards. Pasate a verla ;)

PD: Coincido con lo que decis sobre la propaganda de Coca-cola.

Saludos!

--PM--

Anonymous said...

No me jodas American! es un 9, es un 9!

pd: un 9!!!

Damián de Haedo said...

Muy buena película, realmente. Nunca me convenció Campanella del todo, pero acá es casi irreprochables.

Mariano Masci said...

"Mariano Masci genero una gran polémica..." jejeje! De verdad que no era esa mi intención: creo que fue cuestión de la susceptibilidad de algunos pocos... que incluso me tildaron de "soberbio" y hasta me compararon con Chávez!! jajajaja!!!! Buenos, son las cosas que uno tiene que leer a diario. Por suerte tu crítica fue un placer leerla. Coincidimos practicamente en lo mismo solo que yo le doy un 10 y vos un 9 (no me jodas, ¿8,50? jejeje va con onda...)
Un saludo!!!!!!!

ElChapa said...

Pablo: No puedo creer que una película con las copias que tiene a nivel nacional no haya llegado por allá...Es una lástima, pero sé que debe estar por llegar pronto!

Tote: Ay Auche...Es un 8,5, que le vamó a haceR?

Damián: Siempre es bueno leerte. Y vos viste como es, la gente te sorprende de vez en cuando; y si es gratamente mejor.

Mariano: Ay Mariano...Es un 8,5..jajaja...Y sí papá, generaste polémica aunque no fuera intencional. Todo el que lo lee lo va a ver y me parece genial, porque justamente de eso se trata!

Saludos Sospechosos!!!

Lucas said...

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María Laura Tuyaret said...

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