Thursday, 20 November 2008

"España camisa blanca de mi esperanza"

Así decía una canción que mi madre escuchaba mucho durante mi infancia y llegué a aprenderme de memoria y hasta a apreciar. De hecho, no es que tendría que haberla apreciado porque era mala o algo similar; es una gran canción. Y España, artísticamente hablando, es grande. Por alguna razón, yo siempre hablo de España como “tierra de artistas” y cada vez que conozco a alguien que es de allí, se lo digo en persona.

En la música, ahora que vamos al caso, Ana Belén, Serrat, Sabina, Alejandro Sanz como gusto mío personal; de la literatura y del teatro Miguel de Cervantes y Federico García Lorca; de la pintura ni hablar. Y el cine? Bueno, Almodóvar. Pero no quiero parecer muy simplista pero a los hechos me remito y Pedrito es el referente más importante del cine español. De ahí a que algunos le guste o no, es otro tema.

Uno, como buen cinéfago (si se le puede decir así), intenta descubrir el cine existente en el mundo que vivimos: su historia, su pasado, su presente, su posible e inmediato futuro. Y así va descubriendo. En fin, con suma honestidad ante todas las cosas (como siempre se trata de hacer en este espacio) quiero contarles que mi relación con el cine de España ha sido y sigue siendo de descubrimiento. En un par de semanas veremos películas españolas varias (lo debo hace tiempo), pero sin tomar ningún concepto particular de unificación entre las mismas. Habrá Almodóvar, sí, que me gusta y mucho; pero también habrá otras cosas.

Hasta el día de hoy, he visto más películas españolas de las que he criticado, y tomando en cuenta a aquellos actores que la han pegado en el mercado estadounidense, puedo asegurar varias cosas: Penélope Cruz se merece respeto, Javier Bardem es un gran actor; Paz Vega es un talento único y si no lo he dejado claro aquí y aquí no sé que otra vuelta darle. Por otro lado, Banderas no logra redimirse por completo (aunque sólo lo vi en un film español). Y finalmente, para las cosas menos internacionales: Guillermo Toledo es un genio, Natalia Verbeke es impresionante, y de Carmen Maura ni hablar.

Espero que a los lectores españoles les gusten estas semanas de honestidad, que tienen de todo un poco, y que tal vez les despierte la atención en cuanto a algo que no han visto; o mejor aún para mí, que me recomienden qué ver.

No me acuerdo como ni cuando, pero un día terminé viendo una joya que se llama “El otro lado de la cama”.

“El otro lado de la cama”

Bienvenidos al mundo del amor en su manera perfecta, en una película perfecta. Cuando digo amor en su manera perfecta, lo digo irónicamente porque el amor no es perfecto en el film, pero al menos es de la forma debería ser. Emilio Mártinez Lázaro los invita a la cama y David Serrano pone las palabras en las bocas de todos; es un equipo perfecto.

Para hacer que una película funcione, la gente involucrada debe estar segura y tener la confianza suficiente para decir: "Quiero hacer esto". Aquí, presenciamos una pieza armoniosa de cine, con todas sus partes encajando correctamente para el producto final. Me estoy metiendo con la 'armonía' porque hay música aquí; y mezclar dos cosas increíbles como el amor y la música en otra cosa increíble como el cine, de este modo tan especial, requiere coraje.

El equipo triunfa en cada objetivo planeado. Las canciones elegidas para cada momento, cantadas por el elenco original, con coreografías espectaculares en cualquier parte de la ciudad, que nos muestran chicas bailando junto al personaje que esté cantando las canciones. Estas canciones van de la felicidad a la tristeza, y a veces son increíblemente deprimentes.

El film no es excelente porque no está exento de fallas; tiene algunas fallas obvias, compensadas por las otras maravillas que la película ofrece. Estaba tomando té cuando la película empezó, así que prendí la luz, planeando apagarla una vez terminado el té, pero no pude sacar mis ojos de la pantalla.

Las maravillas del film vienen con sus personajes y su manera de ser y hablarse los unos a los otros. Hablando es como esconden la verdad; porque incluso los mejores amigos se traicionan. Grupos de amigos se juntan para comentar acerca de las mujeres, pero todos tienen algo escondido. De todos modos, dicen cosas como: "La gente en este país no es feliz porque no tiene sexo"; y : "Hay estudios que dicen que somos todos bisexuales".

Volviendo a lo de la manera perfecta del amor...Como siempre digo, yo prefiero la realidad, aunque me gustan las situaciones irreales porque me hacen sentir que las cosas imposibles realmente pueden ocurrir. Ahora olvídense de "Notting Hill", "Maid in Manhattan", "Realmente Amor" (aquí mi crítica) y todas esas hermosas comedias románticas llenas de clichés que estuvimos viendo; cuando miren "El otro lado de la cama" enfrentarán la verdad acerca de las relaciones románticas. El film también tieme un ritmo cómico acertadísimo, y como el amor, el humor viene de la realidad. No está fingido, forzado; me reí más que con todas las películas que mencioné recién juntas.

El elenco es otra de las maravillas que tiene la película; lleno de actores españoles naturalmente dotados y reconocidos que crean personajes lo suficientemente humanos. Probablemente hubiera sido lo mismo con cualquier otro reparto, pero éste parece un sueño. Ernesto Alterio (que hace de Javier), hijo del increíble Héctor, Argentino como él pero viviendo en España, me parecía al principio un poco forzado, pero finalmente se erigió como el actor más natural del elenco; con buenas aptitudes para la danza y toques cómicos, caras graciosas. El natural Guillermo Toledo (Pedro) es de otro mundo sólo con su manera de hablar, pero luego tiene muchos detalles más en su actuación. Respetada y reconocida, también argentina, Natalia Verbeke (Paula) muestra su gran talento otra vez en otra gran actuación. Luego Paz Vega (Dios, que hermosa que es)...Una interpretación extremadamente medida y calculada, con sensualidad y carisma como la compleja Sonia. Alberto San Juan (Rafa) se roba cada escena con su visión simplista de la vida y, por sobre todas las cosas, el sexo. María Esteve (Pilar), Nathalie Poza (Lucía), Ramón Barrea (Antonio Sagaz, un detective)...Una gema única en el cine Español.

---9/10

PD: Quería compartir algunas cosas, variadas, de la tele y el cine...de la mejor peli que vi en el año (que no es de este año). Háganme acordar así lo pongo en el próximo post. Saludos Sospechosos!

1 comment:

alesio said...

Interesante, es cierto tambien que mi experiencia con el cine español es de puro descubrimiento; lo poco que conozco me agrada.
No tenia idea que la Verbeke era española jaja, y ahora veo que hay un buen reparto en los protagónicos de esta peli :)
No solo por Paz Vega ni por Toledo, sino tambien por Ernesto, que me parece más actor que su padre, o menos "inflado" por decirlo de alguna manera. No quiero decir que no me gusta, pero lo prefiero al hijo que al padre.
Vega es una cosa de no creer.

Buen post Schapira, la tendré en cuenta.

Saludirijillos!