Sunday, 8 June 2008

El Rincón de Alejo

Antes que nada, quería agradecer rápidamente a los Sospechosos que me felicitaron por el premio y a los comentarios respecto a lo de Latin American Idol...OJalá sea como dice Puli, y lo gane el año que viene, porque soñar no cuesta nada...Gracias de nuevo y muchos saludos! Con ustedes, Alejo...

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The Full Monty (1997)

Como el Chapa ha estado muy romántico en estos últimos posteos (y no quisiera seguir yo porque haría destrozos jeje) voy a seguir en la línea de mi última entrada y comentarles sobre otra comedia británica, una de mis películas preferidas de siempre. ¿Alguna vez se preguntaron de donde sale que el tema “You can leave your hat on” de Tom Jones se lo asocie con el strip-tease y la seducción? Esta película, allá por el `97 consagró este tema y otros más ganando el Oscar a la Mejor Banda de Sonido. ¿Y qué carloncho significa “the full monty”? Bueno, vendría a ser algo como “quedar en bolas” o “en tarlipes”. A diferencia de muchas películas de este origen, “The Full Monty” no se sitúa en Londres sino en un pequeño pueblo metalúrgico llamado Sheffield. Y la historia gira en torno a un grupo de tipos que sacuden el pueblo con un show de strip. Es así: Cuando cierra una fábrica de metales, Gaz (Robert Carlyle) y sus compañeros quedan desempleados; resignándose a un “club de trabajo” en el que juegan a las cartas todo el día. Mas aún, Gaz ha estado en prisión y esta separado de su mujer, por lo que lucha la custodia de su hijo Nathan. Cuando ésta amenaza a Gaz con la custodia exclusiva del niño -a menos que pague su parte-, Gaz tiene la idea de formar un grupo de strippers y montar un show que según el, los hará “ricos”. Las diferentes situaciones por las que van pasando oscilan entre lo hilarante y lo dramático. Porque “The Full Monty” no es una comedia simplona. Mas allá de la sutileza de su humor, en el filme se esconde un trasfondo lleno de drama, que muestra problemas cotidianos como la desocupación, la discriminación, los embrollos matrimoniales, la homosexualidad y hasta el suicidio. Perfectamente amalgamado, obviamente: es eso sobretodo lo que la hace una buena película. En el mismo perfil podría citar la fantástica “Billy Elliot” (otra de mis predilectas), la cual es otro ejemplo de la realidad que atravesaba Gran Bretaña a fines de los noventa, por las olas de desempleo generalizadas y las luchas de las clases proletarias.

Como aspecto aparte, quiero destacar las actuaciones de Carlyle (el loco de "Trainspotting"), quien junto a Mark Addy (ahora en la serie “Still Standing”) se llevan los mejores aplausos interpretando las facetas de los hombres desolados, pero dejando rasgos de guerreros al mismo tiempo. Robert Carlyle, principalmente, que logra arrastrar a todos sus colegas a “quitarse todo” solo para poder seguir viendo a su hijo. No podría decir menos de Tom Wilkinson, otro de mis actores favoritos: éste le da movimiento a la historia, nos hace largar las mejores carcajadas y luego nos preocupamos por su vida, y hasta sentimos lástima por él.

Por último, hay referencias interesantes a películas musicales como “Flashdance” o “Singing in the rain” y un score delicioso, que resalta en escenas que ya son clásicas, por su picardía y su comicidad. A esta película me refería, entre otras, en el post pasado: una comedia británica de buena calidad, que ha hecho historia en el mundo del cine y que vale la pena ver.

Escena imperdible: la mundialmente conocida escena de la cola de espera.

2 comments:

Popurrí said...

Justamente el otro día le comenté a Yaye que tenía planeado "bajar" con Can you leave your hat on, de Tom Jones. A decir verdad, nunca vi la película en sí, sólo parodias y copias de las escenas más famosas. Será cuestión de alquilarla y ver qué sucede.

Un abrazo!

joa said...

a ponerse en bolas!