Saturday, 19 April 2008

Comedia Contemporánea: Algo nuestro

Hablemos de frases trilladas: estoy respirando humo. No usaría la frase si no fuera cierto, por supuesto, y es que en Buenos Aires, caminando con mi abuela por Santa Fé (veníamos de ver una peli del BAFICI), la pobre tenía que taparse los ojos y la nariz porque le ardía todo. En las pocas discusiones de connotación política que pude tener en la universidad, se habló de Cristina y de su ropa y su perfume. “No quiero ser pesimista ni mala onda, pero siento que algo malo está por pasar”, dijo una compañera.

Yo escribo lo que escribo, acerca de la actualidad, como yo lo escribo; hay gente que lo hace de manera espectacular como el escrito de Santiago en “El debate libre”, que no sé si ya he recomendado. Personalmente, cosas malas ya están pasando. Hay mucho para leer y hay muchos trabajos para hacer; como siempre ponemos lo mejor en ese aspecto. El BAFICI? Está terminando y he visto varias cosas; haré un resumen general cuando vea el último film, contándoles de la experiencia y de las películas en sí.

Ahora la película del día. Habrán intuido por el título (y por todo el contexto) que estoy en una onda bastante nacional. Iba a hablar hoy de otra película, pero decidí cambiar un poquito la orientación. Yo siempre trato de resaltar el valor del cine argentino, su calidad y promesa permanente; y resulta que esto no sólo se da en los dramas y en las historias corales, sino también en la comedia. Pero no en la comedia vulgar como la de “Bañeros” o “Incorregibles” o “Brigada explosiva”; en la buena comedia, que a veces puede aparecer en una fresca ópera prima que retrate la vida de un barrio privado mayoritariamente judío. Una verdadera joyita nacional.

La crítica de “Cara de queso: Mi primer ‘ghetto’”, a continuación.

“Cara de queso”


Me doy cuenta cuando un film es un primer trabajo; una ópera prima de un director. No sé como uno se da cuenta de eso, pero sé que los directores debutantes argentinos suelen elegir cosas comunes para sus films. Digo cosas comunes para un argentino como yo. Los directores judíos escriben guiones acerca de familias judías en su ambiente típico.

Daniel Burman dirigió “El abrazo partido”, el más reconocido entre los films que hizo sobre sus orígenes judíos con diferentes personajes en cada trama. Lo que resaltaba de cada uno de los films de Burman era la presencia del gran actor uruguayo Daniel Hendler y el hecho de que sus personajes principales siempre se llamaban Ariel.

Como una coincidencia, el personaje principal de esta película de Ariel Winograd también se llama Ariel (como él mismo) y creo que su guión contiene una obvia referencia a Burman cuando su nombre es mencionado durante una escena. Ariel está interpretado por un actor muy joven llamado Sebastián Montagna, que aparece como el personaje principal en la trama, sin ser el actor principal del film. Ariel tiene muchos amigos de su edad y todos viven en un barrio privado; un lugar donde los chicos populares molestan a chicos como Ariel y sus amigos.

Mientras tanto, Ariel camina por las calles con sus amigos y se encuentra con su abuelo (el legendario Juan Manuel Tenuta): “Cuántas veces se hacen la paja en un día?, les pregunta él (esto es bien nuestro). El personaje del abuelo tendrá su momento, al igual que todos los personajes en un guión brillante donde todos tienen la posibilidad de brillar.

En el elenco del film se encuentran dos jóvenes actores de un enorme talento y promisorio futuro: Martín Piroyanski y Nahuel Pérez Biscayart. El primero interpreta a David, el hermano de Ariel, un genio del deporte con una novia difícil; el otro es Felman, un nerd rechazado por Ariel y sus amigos que está enamorado de la hermana de Ariel.

A diferencia de muchos directores primerizos (Pablo Trapero, Adrián Caetano en su momento), el elenco de Winograd incluye actores que todos conocemos. No sólo son familiares, sino muy buenos, como Mercedes Morán, Carlos Santamaría, la joven Julieta Zylberberg (de “La Niña Santa”) y hasta Daniel Hendler como un hombre de deportes; además de las apariciones especiales de Federico Luppi y Susú Pecoraro. En un plano fundamental, todos los actores ‘muy’ jóvenes son las elecciones correctas para los peculiares seres que Winograd puso en su guión.

En las óperas primas yo busco innovación, y las cámaras mirando desde el cielo hasta los techos son realmente interesantes. Sin embargo, el guión es el elemento que nos hace saltar del asiento, porque el comportamiento de la comunidad judía nunca aburre al espectador argentino; y los finales inesperados como el de este film nunca me aburren a mí.

Entonces debemos preguntarnos…Luego de un primer guión y un primer film como éste, probablemente autobiográfico; cuál será la próxima idea en la cabeza de Winograd? Espero que sea algo original y, con suerte, diferente a esta gema.

---9/10

3 comments:

alesio said...

no te imaginas la cantidad de pelis que estoy viendo por dia! jaja

estas argentinas no las puedo bajar, tienen muyy pocos seeders.
me quiero bajar "el mismo amor, la misma lluvia" pero tampoco..

Popurrí said...

La vi muchísimas veces en propagandas de internet, incluso con un amigo amagamos a alquilarla en el video, pero algo de la película me hacía acordar a esa de MTV, Napoleón Dinamita (que además de decepcionarme, me dio sueño y ni la terminé de ver)
A ver si ahora la alquilamos y vemos si vale la pena (o no)

Un abrazo Chapita

ElChapa said...

Ale: Te envidio papá...que te puedo decir? Yo con suerte veo una por semana..y ahora ando con críticas acumuladas que tengo que escribir! Trata de conseguir "Cara de queso" igual...mañana pongo una que, con suerte, tendrá un poco más de...seeders? jaja
Saludos

Grillito: Anda a alquilarla y me decis que tal! Un abrazo