Friday, 5 September 2008

La última de las otras

Creo que el título lo explica (la contraposición de lo que vimos como “crowdpleasers” y lo contrario, sino vuelvan atrás un par de semanas que nunca hace mal :P), y no sé si decir mucho de esta película más que hablar de lo muy buena que es, de lo poco que busca comprar al espectador y de lo mucho que lo conmueve increíblemente y con una historia que no es instantáneamente conmovedora en su situación. “4 meses, 3 semanas y 2 días” debería haber estado en el blog como “Rareza de la semana”, pero creo que poniéndola aquí va a generar más entusiasmo, sobretodo porque es uno de esos films que uno suele pasar de largo o ni sabe que están ahí si no mira lo que hay en todas las salas. Sí, aunque haya ganado la palma de oro en Cannes.

La crítica de “4 meses, 3 semanas y 2 días”, a continuación.

“4 meses, 3 semanas y 2 días”

Como diría el Matsan (y se ha comprobado un poco en la encuesta de esta semana), este film tiene un título comercial; lo escuchás y te dan ganas de ir a verlo. Bueno, si ese efecto funciona, no duden en ver “4 meses, 3 semanas y 2 días”, un muy buen film acerca de un tema muy pesado durante un tiempo muy fuerte. Sin embargo, creo que la película sería igualmente efectiva si situara la historia en el presente; con algunos cambios, claro.

Todo es muy secreto en una residencia de chicas cuando conocemos a Gabita (Laura Vasiliu). Hay algo importante que tiene que hacer y no está segura de estar preparada. Su amiga Otilia (Anamaria Marinca) la calma, nunca de modo cursi o demasiado sensible; sólo le dice las cosas como son, como lo haría cualquier buen amigo.

Al mismo tiempo, cuando la cámara comienza a seguir a Otilia (cosa que pasa la mayor parte del tiempo y es la principal representación del estilo técnico de la película), todo de repente parece ser menos secreto. Ella camina por la residencia, pidiendo y prestando cosas; todas las chicas se sienten cómodas en su compañía y un hombre que trabaja en una especie de quiosco hasta intenta seducirla.

Somos forzados a interesarnos más por Otilia que por el aparente problema de Gabita, porque la cámara la acompaña a todos lados, encontrando un nuevo modo de tratar los alrededores cada vez que camina por la calle. A veces está muy oscuro, y vemos lo mismo que Otilia ve; casi nada, mientras sube unas escaleras. Otras veces contemplamos a Otilia desde lejos; y en el momento más doloroso para ella, la cámara elige quedarse con Gabita.

Otilia irá a visitar a su novio, irá a dos hoteles y tratará de conseguir un cuarto, se quedará con Gabita durante la difícil, secreta situación y hasta tendrá tiempo para ir a la casa de su novio a celebrar el cumpleaños de su madre. Allí, como ocurriría en alguna película de Cassavetes, la cámara sólo se interesa por la expresión de Otilia y se queda fija, centrada en su cara, mientras ella está completamente callada y todos los presentes no paran de hablar. Es entendible; ha estado viviendo esta situación secreta.

Y qué situación es ésta? Un aborto, el tema pesado que mencioné. El tiempo difícil es 1980, porque el aborto era ilegar en Rumania en ese entonces. El escritor y director Cristian Mungiu construye, con precisión, lo que podríamos definir como ‘un trozo de vida’. Por dos días, somos parte de la vida de estas chicas, sin censura, y creo que la película sería igualmente efectiva si se situara en el presente porque no es el aborto en sí lo que es importante, sino como afecta a las dos amigas. Sin embargo, situarla en el presente le hubiera impedido a Mungiu la presencia de un personaje fundamental del que no les contaré y que aumenta la tensión. En una película prácticamente sin música y con la realidad presentada como es, es imposible experimentar más tensión, uno de los grandes logros de Mingiu aquí.

Hay mucho que me gustaría contarles de “4 meses, 3 semanas y 2 días”, para convencerlos de verla; pero sólo les daré algunas recomendaciones. Presten atención a la cámara, a lo que decide mostrar y a lo que evita en este mundo ‘sin censura’; presten atención a la perfecta actuación de Anamaria Marinca, una muestra de enorme valor, amor e incertidumbre que lucha con la convicción acerca de algo que podría o no ser lo correcto y podría o no ocurrirle también.

Y presten atención a las miradas de su personaje, porque antes que termine la película los va a mirar directamente a ustedes.

---8/10

3 comments:

JB said...

Noooooo "motivos para no ver una pleícula" sería un título un poco obvio pero tal vez bueno. Por complacer al público... habría que ver la de Lechi... a ver que pasa. Te entiendo. Que feo es cuando uno tiene un solo tiro... Por suerte (toco madera) no estoy en esa situción en este momento. Te insisto: La semana que viene andá a ver "una guerra de película" no te va a defraudar (no como algunos)Es muejor que Zoolander Acuerdo con lo que decís del excesivo entusiasmo pero parece que el Stiller director controló al Stiller actor. Es más, hay una gastada de Stiller a propósito de esa característica suya. Pero tenés que ver la peli y vas a ver porque merece ganarse el "mono que llora de pekín"

JB said...

Buno: Yendo a la película directamente No es la película rumana que más me gustó. Prfiero l terrible odisea del pobre señor Lzarus y más aún la de "Bucarest...." mi favorita. "Cuatro meses..." es muy buena, bien hecha, con planos largos (a veces recontralarguísimos)con un estilo seco, testimonial y con ritmo de triler por momentos y por momentos como "estado de sitio" filmado por una tortuga con sueño. La peli es muy buena, el problema no es de velocidad (anqe en algún moemnto se abusa) el problema principal para mí es que es tramposa: Casí me animaría a decir que ioente. No, no soy un nostálgico del carnicero de Bucarest. No es que mienta en señalar lo malo que el régimen (en eso no es original Hubo -y todavía hay- una ola de películas de denuncia del régimen. Denuncias todas "post mortem" eso hay que decirlo)Hace trampa desde su estilo aparentemente ascéptico cuando no hay tal. Presneta una mirada "para pensar" cuando baja línea d emanera espantosa. En ese momentoe l director afirmaba que no quería "mensajes2 solo "contar una historia" y despu´ñes decía que en Rumania "se abusó del aborto" El final (es cuestión de gustos, pero para mí espantoso)muestra claramente que "al cuerno con el relato testimonial" En ese sentido es todo lo contrario de "La mujer sin cabeza" No es que Martel no tenga posición sobre el pasado y el presente. No es que no la presente. PEro sio presenta las cosas de tal modo que es "a usted que le parece?" Vos podés pensar otra cosa. "Cuatro meses..." dispara la metralla de moralina final después d eprepararse el terreno, pero hace trampa porque no se asume con tal moralina. En ese sentido, sobre el mismo tema, loa joven vida de juno asume una posició cosnerva pero mucho más honesta

ElChapa said...

Facundo: Como habrás leído, el tema del aborto me pareció importante, pero no irremplazable para el tipo de película. A veces trato de ver un film y buscar su 'eternidad', por así decirlo (lo que le rescata a "La mujer sin cabeza", si te acordás) y le presto más atención a la historia en sí que a cualquier declaración/denuncia que se encuentre detrás...

Entiendo lo que decís, pero si le sacás eso...no se puede negar el poder del relato.

Gracias por el aporte, que siempre incluye muchas referencias para ir aprendiendo...

Saludos!