Monday, 8 September 2008

Motivos sí hay

Creo que todos sabemos cuál es la situación del cine argentino, en la Argentina. Cambiando un poco minúsculas por mayúsculas, y sin dar más detalles que los necesarios sobre un tema que nos incumbe a todos los que apoyamos el cine nacional (que, como hemos visto en otra ocasión, no somos muchos y los que no son no han tenido la posibilidad de conocerlo bien), esta semana no vamos a hablar ni de un ‘nuevo’ o ‘viejo’ cine hecho en nuestro país; simplemente diremos Cine Argentino.

Hace falta caracterizar este término? Me parece una pérdida de tiempo. Hay un cine que se hace acá, y que es bueno y que cuenta con varios referentes en el exterior cuyos nombres no suenan familiares para mucha gente que ve cine. Es una lástima, sí, pero lamentarse no trae nada bueno. Lo bueno que yo puedo traerles, como mínimo aporte, son algunos motivos para seguir confiando en la producción cinematográfica argentina (la buena, en lo posible) si ya confiaban, y para sumarse si no eran parte del montón.

Si se preguntan de qué motivos hablo, pues les respondo que les estoy hablando de películas. Quizá, aunque lejos de perfecta, dirigida un poco ‘por encargo’, realizada con suma prolijidad (hecho que puede molestar a algunos), pero noble y-más importante todavía-digna de ser estrenada en las salas y, con suerte, merecedora de espectadores, “Motivos para enamorarse” califica como uno de esos motivos; en una semana que irá de abajo para arriba (para que lo sepan).

La crítica de “Motivos para no enamorarse” (dedicada a Ro, por la fiel compañía de siempre; y a Fede, que banca el Cine Argentino tanto como yo y que compartió la experiencia con nosotros), a continuación.

“Motivos para no enamorarse”

De Mariano Mucci, “Motivos para no enamorarse” no tiene nada que no hayamos visto antes, pero eso es algo que personalmente trato de no pedirle a las comedias románticas. El guión, de María Laura Gargarella sigue la vida amorosa de Clara (Celeste Cid, en su primer protagónico en cine), quien nos cuenta de sí misma; que le gusta cocinar y tomar café con leche en taza grande. Gargarella usa una simpática narración al comienzo del film, en una escena que podría ser la mejor de toda la pieza, pero después no volvemos a escuchar la voz en off de Clara hasta los momentos finales. Creo que lo que dice el personaje es demasiado complejo y reflexivo como para usarlo sólo dos veces; no tiene sentido y pierde credibilidad.

La buena noticia es que la escritora realmente trabaja los personajes. Clara, cuyo nombre real no es Clara, eventualmente conocerá a un hombre mucho más grande que ella, Teo (Jorge Marrale), cuyo nombre real tampoco es Teo, y terminarán viviendo juntos. Quiero ahorrarme detalles porque hay algunos momentos en la película que son verdaderamente mágicos, como una escena en medio de la noche en la que comparten una conversación por primera vez u otra en la que también es de noche y pasa un tren.

Es mérito puro de Gargarella que “Motivos para no enamorarse” le presente al espectador la totalidad de sus personajes principales; realmente llegamos a conocer a Clara y a Teo sin saber sus nombre. Tristemente, y no puedo callarme esto, cada momento mágico que comparten no tiene naturalidad. Las situaciones que inevitablemente los ponen en el mismo lugar, cara a cara, juntos, parecen muy forzadas y calculadas, y si no fuera por la experiencia de alguien como Marrale-en uno de los mejores trabajos masculinos que vi de Cine Argentino en el año, después de Oscar Martínez en “El nido vacío”-y la gracia de Celeste Cid, las cosas no hubieran funcionado de la misma manera.

Mucci dirige a la pareja protagónica con mucha calidez; la cámara tiene un modo de mostrar sus caras que hace difícil que no nos sintamos cercanos a ellos. Sí, tienen una química innegable-mejor que la que Adrián Suar compartía con Valeria Bertuccelli recientemente-y nos reímos con ellos y queremos que funcione lo que tienen. En “Un novio para mi mujer” (aquí mi crítica), Bertuccelli se robaba el show; Celeste Cid hace lo mismo aquí.

Como se suele decir, hay papeles que algunos actores nacen para interpretar; papeles que se acercan mucho a cómo los imaginamos en la realidad. Estos papeles, si bien convenientes para los actors, son los más difíciles de interpretar, porque un paso en falso y las actuaciones se convierten en una imitación banal de la vida. A Cid se la ve tan relajada y captura nuestra atención con tanta naturalidad que al instante nos enamoras de ella, y de su personaje que es tan peculiar y tiene amigos pero, si miran atentamente, parece estar aislada del mundo. Clara es el tipo de mujer que se enamoraría de un hombre mayor y lograría que éste se enamorara de ella, incluso diciéndole “no soy perfecta”.

Nadie es perfecto, y en medio de las frases (y escenas) cursis y predecibles del film, nos damos cuenta que la película entiende eso. Mucci comete un error y después del momento crucial de la película, lo lleva demasiado lejos. Trata de enfatizar un enfoque dramático que ya estaba ahí y la película pierde su ritmo drásticamente. Lo que no era natural se vuelve menos natural (no las actuaciones, las actuaciones están absueltas de cualquier acusación) y lo que era forzado parece más forzado.

Como dije, el film tiene momentos bellos, y hay cosas que me gustaron además de las actuaciones: como cada color de las ropas que Cid usa combina a la perfección con el fondo la mayor parte del tiempo; algunas tomas que involucran una tortuga; la precisa banda de sonido (original y no; alguien es fan de Calamaro) y lo que me gustó del guión.

Mucci debería intentarlo otra vez con el género, quizá volver a contratar a Celeste Cid y darle un papel diferente, concentrarse en poner todo en orden así no parece que todo fue hecho a las apuradas…Parece tener mucho para mostrarnos.

---6/10

6 comments:

alesio said...

Te iba a sorprender con esta Chapa! me ganaste de mano...
No voy a leer nada asi voy bien de cero mañana a verla.
Despues leo y comento

Saludos

ElChapa said...

Alejo: Ya me extrañaba que no comentaras...cuándo volvés? Traetela a la peli, que no hay nada mejor que el contraste y va a ser interesante ;)

Abrazo

JB said...

No la ví, pero me están haciendo dudar (un poco, nomás)porque uno también tiene que elegir y muchas peliculas buenas (como Offside, election II) acá las estrenan pero duran una semana o dos y fuiste

Don Allum said...

Je, si, buen comentario. Es cierto que cada comentario en off resulta demasiado artificioso, especialmnete por el detalle que el último, especialmente, pretende ser concluyente y en realidad hay un doble final...o sea, uno se refuta al otro...


Saludos!

fede said...

chapa muchas gracias por la dedicación... ya te dije personalmente lo que opinaba de la peli y de la crítica en sí, pero pasaba para dejar saludos y simplificar todo en un "fue una peli que me gustó"... en especial la imagen y la música aunque no comparto que ella se robe la peli, marrale para mi fue lo mejor!! aunque admito que no puedo ser muy inparcial con las actuaciones de marrale...
un abrazo a todos,

Rocío said...

Acá estoy, saldando mi deuda.
Ya sabés lo que me pasó con esa peli. A mi me encantó, buenas actuaciones, buen guión. El final también me gustó jaja. Quizá algunas cosas son esperables, pero en fin... A mi me encantó! Definitivamente su ropa es de las mejores cosas que se ven!
Coincido con Fede, la peli se la come Marrale.
Un beso Juan! Ahroa leo lo nuevo.