Wednesday, 3 September 2008

El último “crowdpleaser”

Como no hace mucho comenté, es posible que tenga una suerte de debilidad por eso a lo que llamamos “crowdpleasers”. Si hay algo que trato de hacer con este blog (como resaltó Alan en una crítica que le hizo, no hace mucho), es referirme a las películas de una manera parcialmente entendible, tratando de generar una conexión con los que lean este espacio; quizá por como me siento acerca del cine y/o quizá tal vez por mi falta de experiencia y conocimiento.

En fin, todo esto viene al caso de los “crowdpleasers”, de los que espero que no se hayan hartado y que después de esto no veremos por un rato. Yo necesito que una película que busca ‘comprarme’, por así decirlo, me compre bien. “Me la tengo que creer”, como diría algún jurado de alguna competencia de canto. Ya les había hablado de la credibilidad, pero quería mencionarlo una vez más brevemente.

No se dejen engañar por el título de este post: la película de hoy (si bien la última que veremos por aquí) no es la última en su especie, pero si es la última de un género o sub-género (no me quiero meter con ese tema otra vez, pero no me queda otra) que quedó marcado en las últimas décadas con su primera parte. Hablo de “Rocky”; un antes y un después en lo que se conoce como “underdog movies”; aquellos films en los que una persona supera varias adversidades para llegar a un victorioso final. Estoy generalizando, pero el término mencionado se ha visto más que nada en películas de deportes y tiene mucho de complacedor de multitudes.

Allá por el ’76, John G. Advilsen (que luego dirigiría algo parecido, también genial y más adolescente como esa obra maestra llamada “Karate Kid”) dirigía aquel guión que tanto le costó que le financiaran a un actor que entregaría una tremenda actuación y luego sería completamente vapuleado por la industria…Pero esa es otra historia.

La historia de Rocky Balboa culmina con “Rocky Balboa”, un crowdpleaser hecho y derecho (como hubiera dicho Facundo de “Antes de partir”-aquí la crítica-); que conmueve y conmueve bien (a diferencia de otras, no sé si leíste Joi :P). Y sí, a mí con eso me alcanza y me sobra.

La crítica de “Rocky Balboa”, a continuación.

“Rocky Balboa”

Después del mencionado vapuleo de la industria, yo nunca dejé de ver los films de Stallone; soy un gran fanático. No quiero hacer una relación entre “Rocky” y la vida de Stallone, pero la vuelta de Rocky en el film, es también un gran regreso para el actor, y uno del cual emerge triunfante.

Nunca olvidaré una frase dicha por un personaje en “Driven”, un film escrito por Stallone. “No se trata de cuántas veces te caés, sino de cuan rápido te levantás”. Ese es el ley motive de Rocky, y Stallone reformula un poco las palabras para este nuevo guión. Todo en “Rocky Balboa” es nuevo y viejo a la vez; es, a fin de cuentas, la vida de Rocky con los retazos del pasado.

De hecho, Rocky parece haberse quedado estancado en el pasado. De este modo vemos los usuales flashbacks, muy correctamente dispuestos por Stallone en su rol de director. Se conoce la historia de memoria, lo suficientemente bien como para reinventarla mil veces. Quién mejor que el mismo Stallone para dirigir esta última película y poner las memorias necesarias en el momento justo? Cómo Rocky vive con estos recuerdos y trata de lidiar con ellos se vuelve el atractivo principal de su pieza.

Con una filmación clásica, digna de la original, Sly nos lleva por la historia una vez más; desarrollando sub-tramas dentro de la trama principal: la relación entre Rocky y su hijo (interpretado con convicción por Milo Ventimiglia), la relación con un viejo y ahora casi destruido Paulie (Burt Young, por supuesto), la vida y los ‘asuntos’ de su nuevo rival Mason Dixon (Antonio Tarver) y también un poco de amor para el corazón de Rocky.

Es verdad que todo es un poco egocéntrico, con prácticamente cada persona felicitando a Rocky todo el tiempo al comienzo del film, pidiéndole autógrafos y relatos de viejas historias y peleas, pero Stallone encuentra un balance y hace un buen uso del elemento del ego. Aunque lo conoce, seguramente no fue tarea fácil traer al personaje de vuelta en una nueva luz; y no hablo de la historia, sino de la actuación. Stallone hace a este envejecido Rocky tierno y manso (por así decirlo); incapaz de olvidar pero con compasión, en una medida y ganadora actuación…Un redescubrimiento y evidencia suficiente para cualquiera que piense que no se mereció su única nominación al Oscar.

Sin embargo, el redescubrimiento más asombroso viene del lado de la partitura de Bill Conti. El histórico compositor tomó las melodías clásicas e hizo un incontable número de arreglos. Ni una vez, el clásico “Gonna Fly Now”, ya sea cantado o tocada, parece ser el mismo durante “Rocky Balboa”; Conti tiene piano, cuerdas y hasta una guitarra eléctrica en la icónica escena de la ‘subida de las escaleras’, en la que Rocky llega arriba del todo y levanta su mano para que la cámara capture fijamente el momento…Ese es un buen cliché; un cliché de Rocky.

El guión de Stallone para “Rocky Balboa” está sorprendentemente alejado de los clichés, pero es muy cursi. Es demasiado cursi para su propio bien porque lidia con los temas importantes de manera seria, pero el factor cursi se vuelve en su contra. No está tan mal igualmente; hay varios momentos verdaderamente emotivos y, mientras nos lleva hacia la pelea final, sentimos que el guión es corto y que Stallone tenía mucho más que decir. Este sentimiento se acentúa cerca del final, donde todo se mueve medio rápido.

Dejando el guión de lado, lo que es un cliché es la historia de Rocky en general; la conocemos. Stallone juega con este elemento en las últimas escenas, sabiendo que el espectador espera determinado desenlace, llegando a conclusiones que son tan deliberadamente obvias que merecen el aplauso; y finalmente hacen el film más honesto. La pelea es presentada como una presentación original de HBO TV. Es una buena decisión por parte de Stallone, que acentúa los momentos cruciales de la pelea con estilizadas tomas en blanco y negro, cambiando instantáneamente a color y luego volviendo por un tiempo.

Porque eso es lo que Rocky es en definitiva: una pelea, que Stallone gana sin discusiones. “Rocky Balboa” tiene elementos de todas las otras cinco instalaciones. Sería lindo que cualquiera se sentara un día y viera la antología completa…Este film es un final perfecto para la misma y, como diría el mismo Rocky: “Lo apreciaría”.

---7/10

9 comments:

Popurrí said...

Algunos dijeron cuando salió la última de Rocky que era solamente para facturar; otros, consideraron el último film como un cierre soberbio para una saga ya legendaria.
No sé por qué pero estos últimos años fueron raros en cuando a "renovaciones", y no solamente con respecto al cine: Soda Stereo, el supuesto regreso de Sui Generis, los dinosaurios del rock y de la tele, todos, están volviendo, lo que me lleva a pensar que, o estamos muy faltos de ideas y nos metemos en un espectáculo cíclico, o la gente no puede desprenderse de lo que fue el siglo XX


PD No tiene forma mi comentario y por ahí me fui de tema, pero algo que realmente sentí.

ElChapa said...

Grillito: No te fuiste para nada de tema pa, de hecho lo que aportaste sive para especificar más aún. La pregunta sería 'qué' vuelve exactamente, 'qué' es lo que se renueva...Todo? No tanto, y no todo es tan bien recibido.

Todo lo que mencionaste (lo de la música es válido también) hace referencia a cosas que no sólo complacían multitudes sino que tenían verdadera calidad. "Rocky" es verdaderamente una gran película y quizá por eso el regreso se toma de manera diferente...

No hay que abusar, claro, pero si nos quedamos prendados del siglo XX y lo usamos para volver a traer, en buena forma, cosas que fueron geniales, yo no me voy a quejar. Me seguís?

Hay cosas que sólo existieron en el siglo XX, pero con el cine también hay que destacar que se complica, porque algunos cineastas que se iniciaron por allá todavía siguen haciendo maravillas por acá (Spielberg, Lynch, Scorsese y sabrá cada uno-para no detallar al pedo-)..Por suerte, no?

Gracias por el buen comentario
Saludos

JB said...

Lindo recuerdo. Confieso que, caundo estrenaron Balboa tenía mis recelos, pero el tipo realment elo hizo bien. Ya la "cinco" había demostrado que Stallone sabía y que maneja el subgénero deportivo como el mejor (aunque sea lo único que maneje) Pero, al final, cumple. De hehco, logra lo que vos decís, la credibilidad. La "verosimilitud" Logra hacerte creer que un viejo puede hacer eso y evita caer en el ridículo Como de´cis, un triunfo de Stallone. Muy bueno lo d ePopurri: Sí parece que el siglo XX tioene más vida de la que muchos le otorgaron (recordemos que muchos lo declararon muerto oficialmente en 1989) Pero también tiene razón en lo d ela falta d eideas: Alcanza con ver como las pelis se copian entre sí al mismo tiempo o la cantidad de "remakes" y "remakes de la remake" que también las hay. Muy bueno. Finalmente terminé mi comentario de la de Martel. Gracias, Chapa y sí, quedó un caos pero bue... Popurri, tu comentario tiene mucha más forma que el mío, je

Popurrí said...

Por supuesto Chapa, vos más que nadie sabrás a dónde van mis gustos musicales (yo tendría que haber nacido en la década del 50, estoy seguro). Pasa lo mismo con Queen, que ya van cuatro años que se juntan con Paul Rodgers, el nuevo cantante (que no es malo, pero no tiene la gracia de Freddy). A lo que voy, es que cada película, cada banda, cada "cosa" (haciendo uso del amplio vocabulario argentino -> cosa: todo aquello que no sabemos cómo llamar)surgió en determinado momento histórico, y si fue grande, o no, es gracias a las circunstancias del momento, al entorno. ¿Un ejemplo? Poné a cualquier banda de cumbia (villera, la verdadera es colombiana y bárbara), a tocar en plaza Italia hace cincuenta años, te aseguro que no van a tener el mismo recibimiento que tienen ahora en, lamentablemente, cualquier parte del país.
Ahí creo que fui más claro, en fin, un abrazo!

PD Me olvidaba: no sé de cine, pero navengando por la web, la "súper producción empresarial", Star Wars, es casi un plagio de una historia japonesa del siglo XIX, un claro ejemplo de la cultura cíclica que tenemos, entonces

Popurrí said...

PD 2: Subí algo a luna y sonrisa... es un corte, el resto estoy considerando en borrarlo (al final siempre escribo sólo un párrafo o dos je)

Vargtimen said...

No he visto "Rocky Balboa" y apenas recuerdo la saga original, pero me gusta que llames a las cosas por su nombre: "Karate Kid" es un pedazo de obra maestra, sí señor.

ElChapa said...

Grillito: Se entiende todo papá, ni te preocupes

Vargtimen: jajaj, y bueno...usted sabe que cuando hay que decir la verdad, hay que decir la verdad

Saludos Sospechosos

JB said...

Chapa: Tenés que ver "una guerra de película" mortal!

ElChapa said...

Facundo: Ando cortísimo y ya elegí mi película de la semana (pocas veces puedo ver más de una por semana, en el cine)...Me vas a matar pero fue "Motivos para no enamorarse". Será la debilidad por los 'crowdpleasers'?

En fin, voy a poner la crítica la semana que viene, de Cine Argentino...En cuanto a Stiller tengo que decir que no soy un gran fan (de hecho, hay varias pelis de él criticadas por acá y ni figura en las 'tags')...Cuidado, me encantó "Reality Bites" (aunque miles difieran), pero hay algo de la parodia que hace que es demasiado desaforada; tanto en "ZoolandeR" que no me terminó de convencer como en otros papeles que encara con excesivo entusiasmo.

Igual debo verla, y desde ya prometo dedicarte la crítica cuando esté por acá ;) No olvidemos que todos los films nacen iguales y todos merecen ser vistos.

Saludos