Saturday, 30 August 2008

La cabeza en el cine

Estos días, entre tanto “crowdpleaser” y no; entre lo que quiere ver la gente y lo que la obligan a ver (o entre lo que ven porque creen que ‘es lo único que hay’); entre el éxito nacional del año que para muchos es deplorable y para otros simplemente zafa; entre las discusiones en las revistas que saben (pero que aparentemente no todos leen) acerca de un espectador que se está muriendo; entre el clásico “el cine argentino es malo” o “no me llama”; yo me acerco a alguna sala a ver “La mujer sin cabeza”, tercer trabajo de la directora Lucrecia Martel.


Para aclarar qué sé y qué no, les cuento que no vi “La ciénaga”, aunque viendo “La niña santa” creo que se puede apreciar bastante lo que Martel intenta hacer del cine, con su propuesta cinematográfica. Como he dicho ya algunas veces, mi principal ley a la hora de escribir críticas es no dejarme influenciar por cualquier cosa que cualquier otro crítico haya escrito en algún medio. Es por eso que siempre que puedo ver una película el día del estreno, sin que se haya comentado mucho sobre la misma, es una gran oportunidad para poder evaluar cualquier tipo de debate luego de haber hecho mi propio análisis del film. Claro está que si no es el caso a veces debo comerme varios meses sin leer una crítica y-créanlo o no-simplemente desaparece y me la pierdo.

Como varios sabrán, el de “La mujer sin cabeza” es un caso muy particular; el film se viene discutiendo desde antes del festival de Cannes, muchos críticos la han elogiado y la revista ‘El Amante’ la ha puesto como portada incluso antes que se estrenara en las salas. Hay comentarios por todos lados, opiniones, discusiones, reproches y halagos. Por estas razones yo he decidido no hacer una crítica de la película (que me gustó y me ha inspirado a armar una interesante semana de Cine Argentino) pero no quería guardarme cierta apreciación y algunos comentarios.

Retomando lo explicado recién nomás, hay ciertas cosas que se han leído mucho y se conocen que no quiero repetir; una de éstas me la guardaría por el facilismo que implica pero es una de las que más he notado (hasta de gente de la que no lo esperaba) y por lo tanto debo mencionarla: “La mujer sin cabeza” es una película difícil. Es un film que le pone un desafío al espectador. Volvemos un poco: ¿cine para elites?

No necesariamente. Por más trabajada que este la imagen (desde los incontables planos de cámaras fijas hasta esa cámara en el auto similar a la de-también buena-“El custodio”) y el sonido (hay un ruido-bien lejos, bajito, pero se escucha-como chirriante que parece indicar que en cualquier momento está por venir lo peor y que se hace presente durante gran parte de la película); por más planeado que parezca el film (porque sí, parece planeado), no nos podemos olvidar que detrás de todo esto hay una intención.

Les voy a contar rápidamente una suerte de teoría que el Matsan tiene para predecir si una película es buena (de ahí la encuesta de la semana); se basa en tres elementos: el título, el trailer y el poster. Digo esto porque en estos tres elementos (para el Matsan y seguramente para mucha gente) a simple vista “La mujer sin cabeza” falla. Tiene un título raro y poco atractivo, un trailer más raro y menos atractivo aún y un poster que no tiene nada de atractivo y tiene todo de raro.

Es esto intencional y, quizá, pretencioso por parte de Martel? Lo dudo, y la verdad es que no me importa. Si bien un trailer es un elemento de importancia para que a un espectador le llame la atención un film, no creo que sea fundamental en última instancia para cualquier espectador inteligente. Si de algo se quejaba la directora argentina en la entrevista que le hacen en ‘El Amante’, era de que siempre la acusan de darle la espalda al público cuando a ella le interesa (lo siguiente es textual) “conectarme intelectual y emocionalmente con ellos”.

Y a esto voy cuando hablo de la ‘intención’ de un film, hecho que se discute al planearlo. Si “La mujer sin cabeza” es difícil para el espectador, es obvio que es algo intencional de los realizadores. ¿Qué significa un film difícil? Una pieza que nos haga pensar, que nos obligue a estar todo el tiempo con la mirada concentrada en la pantalla, que nos atrape y nos emocione sin que quizá le encontremos razón. De ahí el título de este post; y algo que nos incumbe a todos y frecuentemente olvidamos (¿podré decir que tal vez no queremos?): usar la cabeza en el cine; dentro de una sala de cine. En todos estos aspectos “La mujer sin cabeza” es un éxito rotundo.

En lo que al film en sí respecta, plantea (como también Martel hacía en “La niña santa” con una especie de ‘encuentro’, por así decirlo-vean ese film cuando puedan-) una situación que establece un quiebre, un antes y un después. Aquí es el hecho de que Vero (una imponente María Onetto) atropeya algo en la ruta. Como le dije a mis amigas que me acompañaron a ver el film…En mi opinión: de dónde venía con el auto, hacia dónde iba, con quién, cuándo y por qué, incluso qué atropeyó; son cosas secundarias en el film de Martel. Por eso está el punto de quiebre, claramente marcado con la aparición del título de la película…Porque lo importa es lo que va a pasar después.

“La mujer sin cabeza” no es un gran film, pero tiene esa cualidad de los grandes films: que trasciende en hechos, tiempo y lugar. Yo veo hoy “Philadelphia”, de Jonathan Demme, y no va a significar lo mismo que significó en su tiempo (por más que me sienta tocado por ella); en cambio veo la excelente “The Shawshank Redemption”, de Darabont, o el film que da título a este blog (por mencionar un par), y me van a producir hoy las mismas emociones que ayer y seguramente pase lo mismo en veinte años. La tercer película de Martel podría bien existir en cualquier momento en cualquier lugar, y los hechos que acontecen en la misma pueden darse en esas mismas circunstancias.

Ahora me la juego más, pero yo hasta llegaría a decir, si me preguntaran qué hechos acontecen, que nada. ¿En la película no pasa nada? Y, más que ese punto de quiebre (que ocurre a los cinco minutos de comenzado el film), yo diría que no. Hay una naturalidad que lucha contra la ‘planificación’ de la película y que nos muestra a los personajes en diferentes escenas de su vida cotidiana; un guión de Martel que apela mucho más a la imagen que a las palabras dichas por los personajes. Pero en “La mujer sin cabeza” yo hasta podría decir que ni los personajes son importantes (era diferente en “La niña santa”). Sí, por más que esté presente el elemento del incesto y por esto algunos resalten más que otros (o por otras razones, como podrán ver en la Tía Lala de María Vaner), la cámara está enamorada del personaje principal; presente en el 99% de los fotogramas y fuerza dominante del film. Incluso se podría decir que el film vive un estado de trance similar al de la protagonista, que hace que al estar ella en cámara la mayoría del resto de los personajes se vean desenfocados, difusos y que provoca cambios temporales inesperados e imposibles de cuestionar (hay uno clarísimo que se relaciona con la protagonista durmiendo en un hotel).

¿Está el espectador en la ‘cabeza’ de la mujer sin cabeza? Ahí no sé, es personal, porque al ser un reto para el espectador, está clarísimo que como en todo buen cine, cada uno puede darle la interpretación que quiera. Por supuesto que “La mujer sin cabeza” es buen cine, aunque todo lo que digo quizá no sirva para convencerlos de ir a verla. Es buen cine, es argentina y me parecía un título apropiado para cerrar estas semanas que tratan un poco de los temas que mencioné al principio.

Quizá algunos Sospechosos no saben que es “La mujer sin cabeza”. Puede que no la hayan escuchado mencionar, puede que no les interese. Igual los invito a opinar porque es cine y, al final de cuentas, acá compartimos el amor por el cine. ¿O no?

Saludos

PD: Me quedaron un par de críticas pendientes (principalmente la de la rumana “4 meses, 3 semanas y 2 días), pero haré lo posible para retomar un poco estos últimos temas; y si no veré por donde las meto ;) Ah, y aunque ya es tarde, disculpen si me excedí demasiado.

15 comments:

Rory said...

Primerísima! Viste, 'tierno'? Jajaja.
Una mirada muy interesante la tuya, aunque bueno, ya la habíamos compartido antes.
Personalmente me estresó demasiado durante varias escenas. Admito que para "que no haya pasado nada" estuvo bastante ligera en verdad. Es decir, podría haber sido peor!
Le tenía todas las fichas puestas a la peli y quizá por eso salí algo decepcionada, no me convenció mucho. Me queda pendiente La niña santa!
- "Estos, estos estaban en el cine, eeeeeeeey chicos! Qué les pareció?"
- "Una mieeeeeeeerdaa".

Chuuu, no sé si taaanto. Es complicada, pero luego de pensarla quizá sí esté bien hecho lo que se quiso hacer.

Un gustaasoo Juaan, hasta la próxima :)

JB said...

Muy lindo comentario, en especial en el intento de no "repetir" teniendo en cuenta que ya se dijo tanto. Hablando de revistas "especializadas" hay un buen reportaje a la protagoista en "Haciendo cine" (también tiene el clásico rportaje espantoso a Taratuto ("me enamoré dle guión, blabla") Respecto a "La niña santa" es de esas que hay que ver y me gustó más que "la ciénaga" Después la sigo
PD: Igual sigo preocupado en saber que hará esta mujer con "el eternauta"

Anonymous said...

VARGTIMEN

Me gusta la manera de hacer cine de Lucrecia Martel. Aquí en España aún no se ha estrenado "La mujer sin cabeza" pero los comentarios de la crítica enviada a Cannes no fueron muy favorables. Habrá que verla y opinar.

Mangosta said...

Bien... me interesó eso de "buen" "mal" cine argentino... escribí algo al respecto en mi blog, si querés pegate una pasada...

saludo mang-hostil

ElChapa said...

Rory: Gracias por todo...Un placer haberla compartido con vos y te espero por acá más seguido..

Facundo: Te agradezco el reconocimiento...Se complica cuando se habla tanto..Puede que andes medio enojado porque no te dejan comentar bien en ciertos lados? jejeje..ACá tenés problemas? Veremos que pasa con 'el eternauta'

Vargtimen: Espero con ansias conocer lo que llegues a pensar de esta interesante película

Mangosta: Ya pasé por su blog y le comenté...Un gustazo!

Saludos Sospechosos

JB said...

Je, Je, Je. No, no, para nada. Pero, conociéndome bien, bien podría ser... No se si lo decís por la vez que me dejaron colgado con "The mist" (pero ya pasó) o por cierto cruce sobre "el gran público" que también pasó. Por ahí, en algunos lugares ni te contestan pero en ese caso, mejor que enojarse es hacer las maletas y listo. Pero me hiciste reir, je. De mi mismo, aclaro. Y eso es bueno (para mí) Desde ya que aclaro que en este blog no pasa absolutamente nada de eso
Saludos Mang Hostiles! (no se enoje Mangosta que, parafraseando al amigo de Desireé, el plagio es la mejor forma del reconocimiento)

JB said...

Ya Caí, je. Lo decís por el espantoso sistema del nuevo sitio del bigote que te publica un comentario de cada tres (bueno, por ahí exagero un oquito) Si, ese antispmaword es un desastre. Delenda Est Antispam! Por ahí no termino de acostumbrarme porque uno, como Mangosta, es un animal de costumbres, con la costumbre de ser un animal (lo plagié de nuevo) A propósito de ESTe blog: No me termino de decidir con la encuesta. Salvo la brújula dorada todos los otros nombres están buenos y no tan buenos entonces no se con cual me quedaría

ElChapa said...

Facundo: Me alegra haberte hecho reír un poco, con tan poco gracioso que sé que soy.

En fin, lo de la encuesta es una especie de prueba. Supongo que ya habrás visto todas las películas que en la misma figuran (algunas de las cuales han sido criticadas en el blog), pero la idea era tratar de ver cuanto nos puede influir un título a la hora de ver un film.

Supongo que para alguna gente 'lo es todo', y debe ser algo que los productores (inconsciente o conscientemente, como se prefiera) tiene un poquito en cuenta. Así como el poster, o el trailer...pero no podía basar la encuesta en esos dos elementos, entenderás que se me complicaba más!

Saludos...

JB said...

Bueno: Finalmente fuí (no la fuí a ver en el bafici porque sabía que se estrenaba y no hay tiempo para todo) y todavía estoy flotando. Estoy flotando tanto que no puedo escribir un comentario ahora así que queda para mañana. Impresionante
PD: Después le bajo un poco los decibeles para no subir tanto la expectativa pero hace mucho que no veo algo como lo de hoy

ElChapa said...

Facundo: No había cazado...entonces no habías visto la película...y ahora sí. Bueno, esperamos tu comentario...tomate el tiempo que necesites

Saludos

JB said...

Bueno, se hace difícil: Decía que la anterior "la cienaga"no me gustó tanto. Por momentos mi Homero interior gritaba. "aburriiido" pero igual era buena pese a la BPrometía, pero lo mejor era el gran final. Claro que se puede decir ¿Que final? Para mucha gente con la idea: introduccion- nudo- descenlace era un fraude. Se quejaban del final porque "no puede terminar así" (críticas similares recibió "sin lugar para los débiles") Pero ela sunto es que Martel llegaba hasta ahí y te decía: "Ahh, pero que se yo como termina, querés que esté en todo?" Eso mismo está trabajado a lo largo de "la mujer sin cabeza" Justo cuando decís "ahora sí" la camára se pega la vuelta o se apaga como si te dijese: disculpá, pero nomás tengo esta cámara y no puedo sguirla.
Por ejemplo: La escena donde le da ropa vieja al pibe: El pibe empieza a agarrar remeras pero toda la escena se desarrolla con una lentitud tal que, en lugar de aburrirte o querer ya que pase a otra cosa logra que quieras seguir: Ver que pasa. el pibe sigue agarrando remeras y logra que te preguntes: ¿Las agarra todas? ¿La Vero le dirá que se las lleve todas? ¿lo cortará? ¿Le dirá te dije las remeras nomás? Nada de eso. En muchas scenas lleva las cosas a un punto en que te deja ahí: Como bien dice el Chapa es como si te dijera: "Pensá pibe que yo no te puedo estar contando todo" Me parece que la MArtel no termina nunca de dfinir su personaje pese a estar centrada casi todo el tiempo en el. Y no quiero decir que no lo desarrlle. lo desarrolla y como pero te deja ahí. Y tampoco digo que sea cine "histérico" que te deja con las ganas por el solo gusto de hacerlo o por "provocar" No, ya a la mitad, pero seguro al final, esa no definicón cobra su sentido, te involucra en la película. Recuerdo la sensación que me dejó la incursión de la protagonista por la "avenida" (de tierra) de un barrio pobre. Yo anduve por pagos así, del norte. "PAré" por tiempos razonables como quien para en el bristol o que se yo. El asunto es que no solo te mete con ella, lograba que me sintiera extraño como su protagonista. al mismo tiempo te muestr algo familiar para inmediatamente enajenarlo. en definitiva: logra lo que mucho del titulado "nuevo" cine argentino (Chapa: Supongo que viste la nota de la mangosta)no logra en absoluto. Casi todos se quedan en un costumbrismo que por un momento uno parece estar viendo un documental más que una ficción clásica. Además, pierde el sentido del arte, la "puesta por fuera" "el extrañamiento" de Brecht. Martel lo logra totalmente y, al mismo tiempo, (casi como Brecht, je) que te sientas involucrado, que digas a mi me importa lo que está pasando. Después la sigo...

ElChapa said...

Facundo: Inspirado comentario, quizá un poco desordenado y emocionado. Todavía estás flotando? Es una lástima que no haya visto "La ciénaga", pero como dije "La niña santa" transmite el estilo de Martel a la perfección, que tiene cosas que se ven claramente en "La mujer..." y que tanto yo como vos con tu comentario, Mangosta con el suyo y tantos más con tantas cosas que se dijeron, tratamos de expresar.

En cuanto a las definiciones de nuestro cine, yo hace rato que trato de decir simplemente "Cine Argentino". Como siempre defiendo, cada película es una y diferente al resto; no hace falta que entre en un molde y hay que verla por lo que es. Hay cine nacional que es una verguenza, otro que entretiene noblemente y hasta hace pensar y otro que es un reto para el espectador (para cualquiera que se anime, porque no es imposible) como el de Martel.

Sígala a gusto
Saludos

JB said...

Si a uno le piden que recomiende una "de pensar" como le gusta decir a la gente, esta lo es sin dudas: Una que te hace trabjar. Y si piensa en un público; en uno que piense. Pero no en el sentido de "si ud. no piensa no venga" sino al contrario, en el sentido de : venga y piense que mal no le va a hacer. Como dije otra vez no soy lo que se dice un cinéfilo, no saco todas las implicancias del lenguaje cinematografico me dejo llevar por lo que mucha otra gente, por el guión, etc. Pero "La mujer..." te lleva a prestarle atención a todo y dejarte llevar por las ima´genes pero atentamente. La forma en que muestra el comienzo, el momento del accidente, la forma en que se reflean las manos al volante en el vidrio dando otra sensación, la froma en que la cámara va mostrando cada vez más manos en el vidrio (primero una, llega hasta tres. Cuando muestra la habitación de una parienta joven y muestra su palo de hokey que aprece enorme sobre el fondo, etc. Venía leyendo estos días "la peste" de Camus y es un libro que te mete en un clima opresivo de tal modo que lo sentís. Algo así consigue la peli. Las tres pelis de Martel hablan de la Burguesía Salteña pero esta en especial cumple con aquello de León de pinta tu aldea y pintarás el mundo. El mundo no se, pero por lo menos nuestro país (y en buena medida el mundo) Creo, y en esto no digo nada nuevo, que el tema de "La mujer..." es la IMPUNIDAD Están bien los análisis que dicen que habla de la dictadura o, como dice Feliero creo, que es la mejor película sobre la dictadura. OK, pero no se si estoy taan de acuerdo. Porque me parece que dice mucho más. Su remitir a aparecidos, a los fantasmas de la Vaner, a lo que no está, son claros. Pero me parece que fundamentalmente la película habla de la impunidad "aquí y ahora" De la impunidad de todos los días, cotidiana. Como si dijera que no se terminó, que no es cosa del pasado, que es cosa de todos los días y que el engranaje que la mantiene sigue en funcionamiento. Al mismo tiempo, escapa a la condena. Ahora bien muchas pel´ciulas que no "caen" en la condena tienden a "caer" en que "está todo bien" o no les importa en lo más mínimo Acá está claro que no "está todo bien" De hecho, todos los personajes del entorno que insisten en que "no pasa nada" "estátodo bien" está todo solucionado" sirven para reforzar con las imagenes y las caras de la actriz que no hay nada bien, que no se arregló nada. No hay un "malo" (muchas veces caricaturescos: una cosa es el gordo Kaspar haciendo de mafioso ruso en 100% lucha un villano deliberadamente caricaturesco y otra cosa es Robert Duval haciendo de "Stalin" un villano papeloneramente caricaturesco) Muchas veces en las pelis donde 2el mal" es algo difuso a uno le queda la sensación de que es por que el director tampoco tiene mucha idea de que pasa o que quiere o está dispuesto a decir, tal vez siquiera de que está epnsando. No es el caso. Martel va diseminando el problema por toda una estructura (una clase) logrando que sea algo colectivo sin la solución fácil de recaer en alguien individualmente eso que se llama "culpa"

JB said...

Lo mejor (si hay mejor) es la anécdota en si misma. Nunca queda claro que pasó realmente y eso se maneja con acierto. Pero hay algo más: como si no importara que pasó realmente porque lo que importa es que pudo haber pasado, que pasó antés y que puede volver a pasar. No importa que fue, lo importante e s que, ante eso, se activa un mecanismo y todo funciona en torno al encubrimiento. Otro acierto es que Martel no pone ningún personaje tranquilizador (o como muchas veces hacen los autores un personaje que en el fondo es él mismo o quien quisiera ser) No hay un investigador, un jsuticiero, un inverosímil policía bueno o un más inversomil sherlock o un periodista valiente ni nada. El lugar de la investigación lo ocupa la propia protagonista. Algo más: Martel maneja maravillosamente la idea de clase sin necesidad de decir una sola palabra: La Vero y su entorno aparecen nítidos mientras que los trabajadores, las mujeres que trabajan en las casas, aparecen desenfocados, en el fondo o de modo que siempre quedan más pequeños que los otros (bueno, no siempre pero si la mayor parte del tiempo. Lsoq eu no cumplen con esto son los chicos que es necesario mostrarlos bien para referir la posibilidad del hecho) Otra cosa: Parece que Martel nos hablara del racismo: Todos sus personajes de clase alta son blancos y sus pobres "negros" Nos restrega en la cara la leyenda autoconstruida de que nosotros no somos racistas como "en otros países" Y otra vez no necesita subrayados, cartelones o discursos rimbombantes: Le lcanza con mostrar y sin golpes bajos. La película cierra y no requiere de ninguna prótesis. Pro ejemplo: Hace un tiempito fuía ver "la cuestión humana" : El director plante una hipotesis tajante de denuncia y la sostiene con las escenas y a puro lenguaje cinematográifco: tanto que cansa un poquito a mi gusto. Pero después de dos horas y media de simbolismos te encaja un personaje que te explica todo ¿¿¿Para que corno te tuvo todo ese tiempo para después adosarte un personaje "explicativo"? O su protagonista lee un informe "secreto" que es como el secreto de polichinela y, para dar un clima provisorio, lo lee con un encendedor (me pasó lo mismo que a Noriega -que no me cae bien-) la amiga con la que fuí me dijo: ¿porque no prende la luz? El recurso del encnededor resultaba trucho. Martel no necesita nada de eso para trnsmitir opresión: La transmite a plena luz del día. Su crítica puede ser mucho más "radical" (en el sentido universal del término) que JFK de Oliver Stone pero no queda comoun panfleto, no necesita que aparezca Donald Sutherland a contarnos todo

JB said...

Chapa: Gracias por contestar. Sí, esto es un quilombo. Como dice el sr. Burns en un capítulo de "los simpson": "Esto tiene menos orden que una película de Buñuel" Ya voy bajando aunque noc umplíc on la promesa de bajar os decibeles. Seguramente me olvido de algo. Una última cosita: Martel trabaja como un buen psicólogo: No nos dice que pensar ni que hacer, solo nos presenta el problema y nos pregunta: ¿y a ud. que le parece? Nos muestra las imágenes y después nos dice: A ud. que le genera? Nos habla del presente, pero también, como ya dijeron, del pasado. Y el tratamiento del pasado es novedoso: No plantea su clausura como se planteó tantas veces (Autoindulto, que el que esté libre itre la primera piedra, punto final, indulto, reconciliación forzada) pero tampco está en sintonía con la onda oficial actaul que es más una manipulación del pasado donde cada discurso menta una víctima. no busca cerrar la herida, clausurar el trauma. Pero tampoco busca reavivarlo (como se hizo con los miedos en nuestra historia donde cada miedo hace acordar al anterior) o manipularlo. Lo muestra, lo sca a la luz, lo pone a la vista de todos nosotros para que pensemos, para confrontarlo, para que veamos que nos genera, que queremos hacer. Alguien guiado por el esquema tradicional (inicio- nudo descenlace)puede pensar que "La mujer..." no tiene final. Y, tal vez, no lo tenga. Tal vez, Martel nos esté diciendo, como Brecht: "Estimado público: buscate pues el final por tu cuenta: debe ser bueno, debe serlo"
Salud y Libertad!
PD: Y esa aparición final de la música: ¡Deliciosa!