Monday, 24 March 2008

La obra de Paul Haggis

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Ahora lo nuestro.Son pocos los directores hoy en día que me atrapan; aquellos que sacan una nueva película y no puedo esperar para verla. Obviamente no estoy hablando de gente consagrada como Martin Scorsese, Spielberg o Tim Burton; hablo de directores con menos films, con un poco menos de trayectoria. Entre ellos se encuentran el alemán Marc Forster (ayer mismo vi la sólida pero buena ‘hasta ahí’ “Cometas en el cielo”), los argentinos Damián Szifrón y Adrián Caetano y el canadiense Paul Haggis, entre otros.

Sin embargo, y paradójicamente, podría decirse que el último se ha consagrado; ya que en su relativamente corta carrera cuenta con dos Oscars. Un Oscar significa consagración? Ese es un tema para discutir algún otro día; pero más allá de la consagración o no, los premios de Haggis son bien merecidos. Haggis el escritor ha adaptado los guiones de dos de los últimos films de Clint Eastwood; “Million Dollar Baby”, “Flags of Our Fathers” y “Letters From Iwo Jima” (crítica aquí), además de escribir “Casino Royale”, la última de James Bond, entre otras cosas.

Pero Haggis el director tiene una obra menos extensa aunque no menos prolífica. La misma consta de dos films dirigidos y co-escritos por él (“Crash”, que fue la mejor película que vi en el 2006, y “In the valley of Elah” que la veremos pronto en detalle); dos films que están a menos de un paso de la grandeza. Esta semana es fundamental para mí presentarles la inminente obra de Paul Haggis: una obra digna de admiración y que deben ver cuanto antes.

Empezamos con “Crash”, o “Alto Impacto”, o “Vidas Cruzadas”, o como quieran.

La crítica de “Crash”, a continuación.

“Crash”

Para ser honesto, empecé a ver “Crash” una hora antes de que los Oscars se transmitieran en el 2006. También para ser honesto, había querido verla por un largo tiempo, e incluso cuando no la había visto, me la pasaba diciendo por alguna razón que ganaría el Oscar a Mejor Película. Para ser más honesto aún, la terminé de ver luego de que la ceremonia concluyera y, para ser todavía más honesto; puede que no escriba lo suficiente para explicar lo que esta película genera en la persona que la ve.

Encuentro fascinación en como los escritores siguen encontrando formas de conectar las vidas de diferentes personas. Paul Haggis no está repitiendo ninguna fórmula cuando crea uniones luego de un choque de autos; porque está tomando su película desde un ángulo diferente. Es por eso que es fascinante que hoy en día en Los Angeles el racismo sea todavía un tema constante…No sé eso por cuenta propia porque no vivo allí, pero la primera escena de esta pieza trata de analizarlo.

El detective Graham (Don Cheadle) acaba de estar en un accidente de auto, y habla en voz alta, acerca del sentido del tacto de la gente: “Extrañamos tanto el tacto…”, dice, “Que nos chocamos los unos a los otros para poder sentir algo”. Momentos después, Anthony y Peter (Ludacris y Larenz Tate) están saliendo de un restaurante, discutiendo por un café que no les dieron y preguntándose porque una mujer blanca abraza a su pareja al pasar cerca de ellos. “Ella no debería estar asustada, nosotros sí”, Anthony grita enojado.

Lo que pasa seguidamente es tan increíble como irónico. Me ‘shockeó’ y ‘shockeará’ a cualquier espectador porque las personas no siempre son como creemos que son. Declaraciones relacionadas con el racismo como la de Anthony están por todos lados en el guión, por todos lados en el film; pero no están puestos allí sólo por decir: los personajes tienen motivos para declararlos. El oficial Ryan (Matt Dillon) ve a su padre sufrir cada día porque no le queda nada; también culpa (de algún modo) a la gente negra en la industria de su padre por lo que pasó. Él es un racista porque está resentido con la gente negra.

Debido a su posición, Rick (Brendan Fraser) debe ser parcial con la comunidad negra. Su mujer Jean (Sandra Bullock) también debe ser cuidadosa en frente a los negros y a los chicos que forman parte de alguna pandilla, incluso cuando paranoicamente pide que vuelvan a cambiar su cerradura luego de que un joven con un tatuaje (Michael Peña) se la arregla. Para nuestra sorpresa, el joven es todo menos un ‘pandillero’.

Esto que sucede con los negros, también pasa con los árabes y los persas, o los chinos que son ciudadanos americanos. Los perciben como la misma cosa, y los miran con el mismo rechazo, aunque son todos diferentes. Creo que esto está pasando ahora mismo; éstas cosas se están diciendo, éstas acciones están ocurriendo cuando nadie está mirando ni escuchando. Haggis y Bobby Moresco (co-escritor y productor) realmente creen que pueden mostrarnos lo que estamos dejando de ver, o no queremos ver, o no podemos, o lo que sea.

Es acerca de films como “Crash”, “Traffic” y “Babel” (mi crítica) que hablamos infinitamente; porque tienen personajes originales que viven historias únicas y originales. Aquí particularmente, Haggis pone a cada uno de sus personajes (y eso que omití a muchos en esta crítica) en una contradicción y con una cámara confiada, observadora, mucha luz y una música emocionante (Mark Isham), se mete con ellos; con sus cabezas y emociones para que puedan resolver sus asuntos.

Algunos están ya tan desesperados y necesitados que abrazan a la única persona que tienen al lado; porque necesitan dejarlo todo salir. Nosotros miramos atentamente y lo lamentamos por ellos; por lo que tienen y no aprecian…Por lo que les falta y nunca van a conseguir.

---9/10

2 comments:

Vargtimen said...

Que no, que no...que una película con Sandra Bullock dentro no puede ser buena.

:)

ElChapa said...

Y yo que pensaba uno de estos días hablar de lo mucho que me gusta Sandra Bullock...qué haré?